Yo gesto, tú pagas, nosotros nos separamos

 

bb2bb

Estas dos imágenes (bueno, tres pero dos son la misma) corresponden a un nacimiento. En ellas hay diferencias y parecidos pero a mí lo que más me llama la atención son las diferencias. Y las diferencias tienen que ver con el bebé y con las madres que los parieron. El bebé de la izquierda está sostenido por los que deben de ser los padres que encargaron a la mujer (que mira a su hijo) que lo tuviera por ellos. La de la derecha es un bebé que acaba de nacer en brazos de su madre. ¡En brazos de su madre! ¿Existe mejor lugar para un recién nacido que ése? El lugar donde debería esta el bebé de la izquierda. Y no se equivoquen, no es homofobia, diría exactamente lo mismo si se tratase de una pareja heterosexual.

En la imagen de la derecha la madre es una montaña de oxitocina besando a su bebé. En la de la izquierda la madre mira, quién sabe pensando qué al bebé que acaba de parir, que acaba de salir de sus entrañas y que se ha alimentado de ella durante cuarenta semanas. Y esa madre necesita al bebé. Ese cuerpo no entiende que detrás hay un contrato que ella debe cumplir. Ese cuerpo pide piel con piel o, de lo contrario, todo lo que está preparado para que suceda, sufrirá una revolución con consecuencias para esa diada que es madre/bebé. El ADN del bebé espera el cuerpo de su madre y si no lo recibe, el ADN se adapta al lugar inhóspito que es cualquier otra cosa que no sea su madre. Y eso, tiene consecuencias:  se crea un estrés tóxico que provoca cambios hormonales, metabólicos y cognitivos que afectan a la salud y la duración de la vida.

La biología tiene una pésima costumbre y que es la de no posicionarse en ninguna ideología más que en la de la propia supervivencia. Las hormonas que sufrimos durante el embarazo, parto y postparto tienen su función y son el fruto de la evolución de nuestra especie ya que aportaron en su momento las ventajas  necesarias para la supervivencia de la hembra gestante y su cría. Estas son las más importantes. Fuente: El parto es Nuestro

Gonadotropina coriónica
Protege al bebé y es necesaria para mantener la viabilidad del embarazo en el primer trimestre, pues regula los ovarios y  las otras hormonas en los primeros momentos y hasta que empiezan a producirse en la placenta. Es la causante de las náuseas del primer trimestre.

Estrógenos
Encargada de regular la progesterona y de facilitar el crecimiento y desarrollo de la placenta. También juega un importante papel en el desarrollo del bebé, concretamente en la maduración de diversos órganos y el desarrollo de las características sexuales. Es causante de diversas molestias como enrojecimiento y pigmentación de la piel, dolor en los pechos, retención de líquidos y ganancia de peso, pero también da un aspecto de plenitud a la embarazada y favorece la lactación por el desarrollo de las mamas.

Progesterona
Es la hormona protectora por excelencia. Al inicio del embarazo favorece la anidación del embrión y posteriormente va a encargarse de mantener el embarazo. Sus funciones son variadas: desarrolla el endometrio, hace que funcione la placenta, permite que el sistema defensivo materno reconozca al embrión como propio, limita la actividad muscular uterina, refuerza el tapón mucoso, relaja la musculatura lisa (arterias, venas, tracto urinario…) y refuerza la pelvis para el parto.
Es la hormona causante del aumento de la temperatura corporal, el estreñimiento, varices, hemorroides, problemas de visión, ardores, cefaleas, pérdidas de orina y aumento de infecciones urinarias. Pero, por otro lado, permite un mayor aprovechamiento de los nutrientes y un aumento de la libido (mejora en la lubricación, sensibilidad, intensidad de los  orgasmos…). Al final del embarazo, los niveles de progesterona caen, mejorando muchos de estos síntomas.

Lactógeno placentario
Responsable de la modificación de la forma en que la madre utiliza los nutrientes que ingiere. Aparece en las primeras semanas y se asegura de que las proteínas y la glucosa que ingiere la madre lleguen al feto. Así, regula los niveles en sangre de glucosa y aumenta la resistencia a la insulina para asegurar que llegue la glucosa al bebé.
Es causante de la diabetes gestacional, pero también se considera que esta insulinorresistencia es una adaptación evolutiva, puesto que no en todas las épocas y lugares el acceso a los azucares y demás hidratos de carbono ha sido tan fácil y habitual como en este momento.

Relaxina
Es la hormona encargada de relajar músculos y articulaciones, favoreciendo la elasticidad de la musculatura y la movilidad de los huesos de la pelvis (para el nacimiento del bebé). 

Prolactina
La función de esta hormona es producir leche, pero sólo una vez nacido el bebé, antes los estrógenos y la progesterona se lo impiden.

Oxitocina
Es la llamada “hormona del amor”, pues la producimos cuando nos enamoramos, practicamos sexo, etc., pero tiende a inhibirse si la adrenalina entra en escena. Es segregada durante todo el embarazo y se mantiene estable –gracias a la progesterona- hasta que comienza el parto. Entonces, va aumentando progresivamente para dotar de mayor efectividad a las contracciones que permiten la dilatación del cuello uterino.
Una vez nacido el bebé estimula la eyección de la leche, favorece que madre y bebé se enamoren y asimismo ayuda a que el útero se contraiga y recupere su tamaño habitual.

Adrenalina
Esta hormona no es exclusiva de la gestación. Sirve para mantenernos alerta y luchar por la supervivencia. Las consecuencias de su producción en el organismo debido al miedo o la ansiedad durante el embarazo pueden ser perjudiciales.

Endorfinas
Estas hormonas constituyen una anestesia natural que segrega nuestro organismo. Antes del inicio del parto comienzan a aumentar y luego progresivamente a medida que el parto va avanzando, alterando la percepción de la sensación de dolor que puede producirse durante el mismo. Es la causante, junto con la oxitocina, de la sensación de euforia y enamoramiento una vez nace el bebé.
Para favorecer la aparición de endorfinas es vital sentirse relajada y segura, sin estrés, ni tensiones, miedos o preocupaciones. Asimismo, el uso de analgesia farmacológica  como la epidural o petidina detiene la producción de las endorfinas.

Perdonen por el texto estrictamente científico pero es que explica todo de esas dos imágenes. Todas esas hormonas han pasado por el cuerpo de esa mujer aunque se haya alquilado su vientre. Lo más doloroso para mí, que he parido dos veces, es ver su cara y entender que, por mucho dinero que le hayan pagado, la fuerza de la naturaleza es inmensamente más poderosa que todo eso. Es tan poderosa que por eso esos chicos se emocionan al ver a su bebé y no crean, eso también me produce ternura. Habrá muchísima gente que piense que todo se puede justificar porque esos padres están terriblemente emocionados. ¡Bueno, cómo para no estarlo! Cualquier persona con sentimiento se emociona hasta viendo un parto en una película. Pero la cuestión no es el deseo satisfecho de esos padres, la cuestión es el BEBÉ y la MADRE. No me puedo sustraer al hecho de que ahí se están haciendo las cosas rematadamente mal. Como explicó muy bien el otro día la doctora en biología María Berrozpe en su blog, para que el vientre de alquiler fuese muchísimo menos traumático eso no debería ser así. El bebé debería estar en el pecho de su madre qué mínimo que los primeros días para tomar ese calostro.

A mí me pueden decir ustedes, los que defienden esto, hasta Misa en latín si quieren. Pero yo veo estas imgénes y no puedo evitar compararlas. Ese bebé de la izquierda nace privado de lo más importante para él: el cuerpo de su madre, su piel, su olor, su leche, toda ella. El de la derecha es arrancado de ella sin ninguna consideración a SU necesidad primal y biológica.

Ni los cachorros de las perras que van a ser vendidos o dados en adopción sufren esa separación.

the-handmaids-tale-elisabeth-moss-1
Una criada sirve como útero artificial de un matrimonio con dinero. En la foto el momento de la inseminación, en este caso, por métodos naturales.

Lo que más me entristece de todo esto es que tengo la absoluta certeza de que algún día todo esto será legal. Es más, se sabe que ya se está experimentando con úteros artificiales así que el panorama futuro no podrá más desolador. Cuando los “alarmistas” advirtieron de que los avances en la ingeniería genética traerían aberraciones no se equivocaron. Los primeros pasos para la distopía están aquí. Crear úteros para fabricar seres humanos que podrán ser modificados genéticamente en el laboratorio. Alfa, beta…¿les suena de algo?

¿De verdad, honestamente, pensamos que todo esto no va a pasar ninguna factura? ¿A nadie? Porque si aceptamos eso entonces deberíamos dejar de pensar que cómo sean educados los niños, en el amor o la violencia, así saldrán de mayores.

Me despido con esta interesantísima entrevista publicada por La Vanguardia a Nils Bergman, experto en neurociencia perinatal. Sorprende.


Los mil primeros minutos de vida determinan la salud y el desarrollo para toda la existencia. La separación madre-bebé después del parto y durante el primer periodo crítico (incluso con grandes prematuros) crea un estrés tóxico que provoca cambios hormonales, metabólicos y cognitivos que afectan a la salud y la duración de la vida. 

La separación madre-bebé después del parto y durante el primer periodo crítico (incluso con grandes prematuros) crea un estrés tóxico que provoca cambios hormonales, metabólicos y cognitivos que afectan a la salud y la duración de la vida.

 

2 thoughts on “Yo gesto, tú pagas, nosotros nos separamos

  1. Me topé por casualidad con tu escrito. Levemente había pensado en estas posibilidades, pero me gusta la manera en que progundizaste y ahora me dejas pensando y eso es excelente.

  2. Yo que soy adoptada, cuando leo esto, me quiero morir. Y aun mas despues de parir a mi hija que nacio con 34 semanas y una vuelta de cordon, me la quitaron y la vi 5 hrs despues, me quiero morir aun mas…No hay derecho. Vivi viloencia obstetrica y despues de casi 7 años aun no me he repuesto de del todo. Ha sido realmente brutal. Y se perfectamente que si no hubiese sido separada de mi madre nada mas nacer, yo hubiese sido diferente. ¿Como le afectara a mi hija el hecho de haber estado arrancada de su madre? No tengo manera de saberlo y lo que nos quitaron JAMAS podra ser devuelto. Es hora de que el nacimiento del ser humano sea lo mas respetado del mundo. Un acontecimiento hiper protegido.

Comments are closed.