Custodias casi compartidas sin sentido común

img_0098Una jueza de Mataró ha establecido un calendario de visitas para una pareja que se está divorciando y tiene una hija de 12 meses en común. Hasta aquí todo normal. La noticia llama la atención porque ha determinado que la menor, que toma el pecho, duerma varios días con el padre. No siendo una custodia compartida, se le parece bastante.

Que las custodias compartidas están aumentando es un hecho. Y en muchos casos, diría que en la gran mayoría, responden a situaciones justas. Me consta porque en mi caso y en muchísimos de los que me rodean en mi vida diaria, la crianza de los hijos es totalmente a partes iguales. Por lo tanto entiendo que si la pareja se rompe ambos quieran disfrutar de la compañía de los hijos incluida la pernocta y convivencia más allá de los fines de semana alternos. Hasta ahí estoy de acuerdo con muchísimos hombres que luchan por ello y sé que sufren exactamente igual que las mujeres cuando no les dan la custodia de sus hijos.

Pero un menor puede tener desde meses hasta 18 años y esas diferencias deberían marcar la pauta a la hora de tomar decisiones. Un bebé (y abro paraguas para los ladrillos pero no me importa) necesita más a su madre que a su padre. Es una cuestión biológica, dé la madre lactancia materna o no la dé. Podemos desgañitarnos diciendo que la tierra es plana, más la tierra no va a tomar esa forma. Podemos decirnos a nosotros mismos que progreso es una custodia compartida desde los cero meses más el propio bebé de eso ni entiende ni entenderá jamás. “La madre se puede morir en el parto”, dirán algunos. Sí, es verdad, y es una terrible desgracia. Pero la mayoría no lo hacen y debemos fijarnos en esa inmensa mayoría.  Además, cuando la madre muere en el parto o en el caso de paternidades de dos hombres gays, siempre se procura la presencia femenina en la crianza de ese bebé, sea la abuela, la tía o una cuidadora amorosa. Y se hace, precisamente, con un criterio basado en el sentido común. Los bebés necesitan ser maternados (esta palabra la RAE no la admite pero a mí me parece preciosa)

En el caso que nos ocupa concurren dos situaciones: la primera es que la madre está viva y la segunda es que da el pecho al bebé que tiene 12 meses. Es decir que, a pesar de que ya toma alimentos sólidos, la leche materna sigue siendo su principal y más importante alimento. Entiendo que muchas personas desconocen la importancia que la lactancia aporta, y no solo alimenticias sino también emocionales pero la OMS es clara al respecto cuando señala que la lactancia debe ser exclusiva hasta los seis meses y, como mínimo hasta los dos años combinada con otros alimentos. Eso es lo ideal y cada vez más mujeres nos sumamos a dar ese alimento pese que suponga una pequeña esclavitud en forma de estar siempre o casi siempre disponible.

¿Alguna vez se han preguntado por qué las mujeres encarceladas (salvo que sea por haber hecho algo a sus hijos) pueden tener a sus hijos con ellas hasta los dos años? Pues porque lo mejor para un bebé (y un niño de dos años es un bebé) es estar con su madre, aunque haya defraudado ésta al fisco o haya robado cinco gallinas. ¿Incluso dentro de una cárcel? Incluso puesto que el bebé no sabe que está en una cárcel, solo sabe que duerme pegadito a su mamá que para él es lo mejor que hay en el mundo, sea esta mujer como sea.

En cuestiones de divorcio el juez sabe que lo principal es garantizar los derechos del bien jurídico a proteger, esto es, el niño. No hace falta ser biólogo, no psicólogo, ni psiquiatra ni pediatra para saber que un bebé de 1 año que toma pecho necesita seguir durmiendo con su madre. Pero, en cualquier caso, también hay evidencia científica sobre hecho tal y como se explica en….

Por supuesto el padre debe tener derecho a estar con su hijo, es más, la madre lo ha ofrecido varios días a la semana, algo a lo que él se ha negado. Él quiere la custodia compartida sin más paliativos. La madre, argumenta, que quiere que el bebé se vaya habituando a su padre, una persona totalmente extraña para él puesto que cuando se separaron el menor apenas tenía un mes y las visitas que le ha hecho no han sido ni numerosas, ni intensas ni ha participado en la crianza. Y esto es realmente lo más grave de todo, que el bebé no conoce a su padre. Hasta en las guarderías se hacen períodos de adaptación con los bebés, buscando, precisamente, el gran estrés que les supone ser separados de su madre.

Lo ideal sería, si estos dos adultos son capaces de ponerse de acuerdo por el bien de su hijo, que el padre pudiera ver al hijo cuantas veces quisiera, primero porque es un derecho del padre y segundo, pero no menos más importante, para que el bebé se vaya acostumbrando a su olor, piel, voz…Y ya cuando empiece a reconocerlo y a estar a gusto con él y deje la lactancia materna, empezar las pernoctas.

¿Y hasta cuándo será lactante el bebé? La especie humana está diseñada para serlo hasta los seis o los siete años pero eso hoy día ocurre en contadísimas excepciones. Si bien es cierto que cada día hay más madres que lactan y durante más tiempo, se encuentran pocas que lleguen hasta la caída de los dientes de leche (por cierto, adivinen por qué se llaman así)

Asumo que desconozco la verdad de este asunto porque no soy ni juez ni parte pero mi opinión en este tema es en general: cortar la lactancia de ese bebé, que si ha llegado a los 12 meses está estupendamente establecida (cosa no tan fácil), sería ir en contra de los intereses de salud y emocionales del menor para favorecer los intereses de un adulto, en este caso, del padre.

¿Puede sacarse la madre la leche y congelarla? Puede. De hecho las madres trabajadoras lactantes lo hacen. Pero no es lo mismo. ¿O es lo mismo la sopa de cocido que le hace a usted su madre que la que se prepara de sobre en un minuto en el microondas? El contacto piel con piel y con la madre es insustituible. Y en los dos primeros años se hace imprescindible. También por la noche. Es más, sobre todo por la noche. Es el orfidal natural del bebé. Hace que genere la oxitocina necesaria para relajarse feliz, dormidito frente a lo que más quiere.

¿Qué pasaría si ese bebé no tomase leche materna? La necesidad biológica de estar con el cuerpo de su madre sigue siendo la misma. Es más, una de las razones por las que muchas pedimos una baja maternal mucho más larga de la que tenemos ahora es precisamente por eso, porque hemos entendido que la biología manda por encima incluso de nuestras apetencias profesionales. Por supuesto que la que quiera re- incorporarse antes que lo haga, pero somos muchas las que no queremos. La vida es muy larga afortunadamente y, si bien entiendo la figura del padre como importantísima, en los primeros años la de la madre se hace imprescindible. Y esto no responde a cuestiones ideológicas, ni siquiera culturales, responde a un hecho insoslayable de la naturaleza de los mamíferos. La gorila asume sin problema alguno que el fuerte físicamente de la manada es el macho alfa, de la misma manera que asume sin problema que es ella la que da la teta a las crías. Sí, ya sé que nosotros pensamos y tenemos escritura y leyes y todas esas cosas, pero a la hora de criar no nos diferenciamos tanto de nuestros amigos los primates. Al menos no deberíamos.

Todo al final responde a la misma causa, nos hemos desvinculado tanto de nuestra propia naturaleza que todo se está convirtiendo en un caos. Madres que no saben cómo se da el pecho, que sufren más depresiones post parto de lo normal, madres angustiadas, niños con ansiedad. ¡Qué falta nos haría ir un poquito más despacio con la crianza, con más apego, más calma y con más sentido común, atendiendo más a lo que somos biológicamente hablando, mamíferos, en lugar de tener tanta tecnología para que el niño sepa hablar chino y alemán con cinco años! Y lo que nos ahorraríamos en psiquiatras en la etapa adulta.

Sí, los padres sois muy importantes. Fundamentales en la vida de los hijos. Pero todo va con un orden preestablecido. Y en la etapa de bebé la mamá tiene una función y el papá, otra.