Moraña. Cuando el machismo ofrece la peor de todas sus caras

machismoReconozco llevar este tema peor que mal. Como imagino la mayoría de las personas normales. Hablo del asesino de Moraña, el ser humano, por llamarlo de alguna manera, que ha terminado con la vida de sus hijas con una sierra radial. El tema es tan escabroso, tan dantesco que hasta duele dar detalles. ¿Por qué lo hizo? Porque es malo. La explicación es tan sencilla como difícil de creer. Existen las personas malas aunque nos cueste mucho trabajo admitirlo. De hecho para explicarnos estas actuaciones buscamos trastornos psiquiátricos. A veces los hay. Otras, simplemente es que la persona es malvada, sólo cabe el odio en su corazón. El odio en el mundo está presente en nuestras vidas. No hace falta más que mirar qué está haciendo el Estado Islámico para que lo veamos claro. La violencia, la ira, la maldad…forman parte de nuestro mundo igual que la bondad. Pero esta última tiene menos protagonismo cuando se manifiesta.

Nos sentimos completamente desubicados cuando alguien hace algo como lo que ha hecho este desgraciado. En el fondo de su odio hay un motivo: hacer el mayor daño posible a la mujer que un día fue su pareja. ¿Y qué mejor manera de destrozarla que matando lo que más quiere ella en la vida que son sus hijas? Y así lo ha hecho. Compró una sierra radial (premeditación y alevosía) y calculó el momento para hacerlo. De hecho, estuvo con ellas la noche anterior en la verbena. La reconstrucción de los hechos pone la piel de gallina. Se ve que la mayor intentó huir de su padre escondiéndose debajo de la cama. No me puedo imaginar cómo fueron los últimos minutos de sus vidas, llenos de miedo y terror. Angelitos. Ese pensamiento acompañará con seguridad a esa madre el resto de su vida. Una vida que vivirá sin sentido. ¿Quién puede superar eso?

La opinión pública reclama condenas más firmes, más largas. Sí, es verdad que eso es una asignatura pendiente de nuestro sistema judicial, tan buenista con el delincuente. Pero eso sólo no basta. Hay que cambiar muchísimas más cosas. Empezando por esa lacra que nos atenaza y que es el machismo. Porque el machismo mata. Vaya si lo hace. Y ahí es donde verdaderamente empieza el cambio. No soy tan ingenua o ilusa, o ambas cosas a la vez, de pensar que cambiando la forma de nacer y criar a los hijos eliminaría por completo los asesinatos por machismo pero, qué duda cabe, serían muchos menos.

Los asesinatos por machismo son la punta del iceberg, pero debajo del agua hay mucho más que no sale en las noticias pero que no por ello no existe. Y eso es lo que debemos combatir con nuestras fuerzas y ser absolutamente intolerantes con ello. Porque de ahí sale todo lo demás. Y sí, me dirán ustedes que este crimen es porque él es un loco, que ya tenía episodios de agresión a su médico de cabecera, y sí, es verdad, todo eso es cierto pero también en el fondo de este asunto subyace el machismo de una sociedad que creemos moderna pero que no lo es tanto. Y no puede serlo cuando los hombres y las mujeres no disfrutamos de los mismos derechos. Sí sobre el papel, sobre la ley, pero no en la realidad. Las mujeres seguimos cobrando menos por el mismo trabajo que hacen los hombres, seguimos teniendo vetados muchos trabajos, generalmente en puestos directivos y, lo más sangrante de todo, seguimos siendo castigadas laboralmente por tener hijos. Ya me dirán entonces cómo vamos a tener una saneada población joven con estos parámetros. Pero es otro tema aunque tenga que ver con la cultural patriarcal.

¿Qué podemos hacer en nuestro día a día? Pequeños gestos hacen un mundo si se hacen desde muchos ámbitos. Frases despectivas hacia las mujeres como “mujer tenías que ser”, “tú cállate, qué vas a saber”, o las destinadas a valorar comportamientos sexuales, ¿qué digo a valorar? mejor a juzgar, son tremendas y siguen muy presentes en nuestras conversaciones diarias y muchas veces son emitidas por las propias mujeres.

Pequeños gestos desde la más tierna infancia donde se sientan las bases de los valores que un día como adultos tendrán. Llorar no es de niñas, o mucho peor la frase “llorar es de mariquitas” tantas veces pronunciada por madres y padres. Muchos podrán pensar que exagero pero no, no lo hago. Todo tiene un principio y el machismo se nutre y crece día a día también de frases así. Y no podemos consentirlo.

Penas más duras sí, pero más dureza con el machismo, también. El machismo mata.

 

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10 thoughts on “Moraña. Cuando el machismo ofrece la peor de todas sus caras

  1. Hablas de machismo sin tener ni idea, nada tiene  que ver esto con el machismo …No intentes dar tu discurso. Conocía a este hombre y no entiendo como se le pudo pasar eso por la cabeza , como padre me siento dolido y asqueado nunca entenderé como alguien puede realizar estos actos y me da pena la familia, incluso la del padre  a los que ha destrozado la vida …

    1. Hablo del machismo sin tener ni idea, dice usted. Será porque usted es hombre y yo mujer y por eso entiende el machismo mucho mejor que yo. Claro. Y si dice usted que conocía a ese hombre ¿entendía también cómo trataba a su mujer? tanto que provocó que sus padres se alejaran de ella porque no entendían su relación? Hay una cosa que está clara, usted como hombre no ha podido jamás padecer machismo. Yo como mujer, sí. Así que no tiene su argumento mucho sentido. 

  2. Luego leo en su Twitter cosas como: “Mi truco para el gintonic es echarle bien de whisky y de cola y dejar de ser tan maricón”. ¿Y usted pretende dar clases de civismo? Por qué no escribe una entrada titulada “Acabemos con la homofobia”. Podría empezar por ser un poco más coherente y así su credibilidad aumentaría. Quizás algunas mujeres cobren menos, como algunos hombres, porque sencillamente se lo merecen…

    1. Efectivamente le di a RT a ese chiste porque me hace gracia la moda del GT de llenarlo como una ensalada de frutas ahora de ahí a que por haber hecho eso me merezca cobrar menos va un trecho. Ha hecho muy bien en decir lo que ha dicho ya que lo ha definido perfectamente.

    2. Puede seguir matizando sus comentarios o llevarlos por dónde más le convenga, pero su comentario encierra una connotación homófoba, igual que cualquiera de esos chistes machistas deleznables. No sé si ese “lo” es objeto directo o indirecto, pero si se refiere a mí, no creo que me haya podido definir con una frase… y si así lo cree, sinceramente esperaba más de usted.

    3. Jajajajajaja, velaz99, yo mismo soy gay y no veo la homofobia por ningún sitio. ¿Aún ofende la palabra “maricón”? Pues dependerá del contexto, pero desde luego un chiste no es el caso. Últimamente veo que la palabra “homofobia” se lanza a diestro y siniestro como excusa para ofenderse con facilidad. Ya está bien del discurso victimista. ¡Si entre nosotros mismos (los gays) cuando estamos de cachondeo nos llamamos “maricón”! Prefiero ser un buen maricón (incluso una maricona de vez en cuando) a un llorón que aprovecha cualquier excusa para quejarse. Y a mucha honra.

    4. A mí también me hace mucha gracia tanta susceptibilidad y la alegría con la que se acusa a cualquiera de homófobo… Pero Guille lo ha explicado muy bien, poco más que decir. Relájese y deje a Gema Lendoiro contar chistes en paz, además hace muy bien su trabajo y probablemente merezca cobrar más y no menos, como usted sugiere.

    5. No sé de qué me habla con eso de Guille… La palabra “maricón” no tiene que utilizarse como sinónimo de flojo, al igual que el adjetivo femenino. De hecho la RAE lo ha eliminado en su última edición. Infórmese un poquito…Yo le dejo contar los chistes que le dé la gana, faltaría más. En ningún momento le he dicho que no los cuente, pero luego que no vaya dando lecciones de civismo… Aquello de la paja y la viga en el ojo ajeno y en el propio.Por otra parte yo no digo que la señora Lendoiro merezca cobrar más o menos, no manipule mis palabras. Simplemente digo que he dicho, ni más ni menos: “Quizás algunas mujeres cobren menos, como algunos hombres, porque sencillamente se lo merecen…”

    6. Ya sabemos que de toda la vida han existido más papistas que el papa.

    7. Es una manera muy sutil de desviar el tema el suyo, velaz99, hablar de homofobia por un chiste sobre gintonics cuando de lo que realmente hablamos es de algo tan triste como la muerte de mujeres a manos de sus parejas por el machismo que se respira en el mundo. Así que si usted cree que tiene el derecho a la pataleta, adelante, patalee un poquito pero luego deje que hablemos de lo que de verdad importa, de los derechos de las mujeres, de los gays, de los niños. Y no sea usted como Bibiana Aído que pretendía multar a aquellos que profiriesen piropos a mujeres. 

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