La típica redicha

redichaHoy vengo aquí a hacerles una confesión. Dolorosa, además. Verán, de toda la vida del Señor he sido, lo que se dice, una redicha. La culpa no es mía, es de mi señora madre que era (porque se ha jubilado) maestra. Y pongo maestra porque en aquellas épocas las que se sacaban una oposición y se iban a las aldeas a enseñar a leer a los mayores, eran maestras. Bien. Como se pueden ustedes imaginar al tenerla como señora madre siempre me corrigió en cada una de las malas palabras que a partir de los dos años empecé a decir. Tanto es así que la buena mujer sólo recuerda que dijera mal tres palabras: catarreta (carretera), tabación (habitación) y me arrago (por me agarro).

El caso es que tiene la costumbre la buena mujer de haber sido y seguir siendo siempre la típica tocapelotas corrigiendo. Yo la quiero mucho, es mi mamá, pero oigan, no saben qué intenso resulta tener a la madre y a la profesora en casa todo el santo día en casa erre que erre con las correcciones. Por no hablar de lo agobiante que resultaba no poder escaquearte nunca de los deberes porque te tomaba la lección primero ella (en casa) y después en el colegio.

El caso es que aquí la redicha (o sea, yo) resulta que tiene una hija, Doña Tecla, con 3 años y medio y no la corrige. Tengo otra (15 meses) pero todavía no dice mucho. ¡Ay, aquí llega el mea culpa y la confesión! Verán, me hace toda la gracia del mundo la lengua de trapo que tiene y no la corrijo. Me da a mí que lo estoy haciendo fatal pero es que luego pienso: “A ver, alma de cántaro, en un año habrá dejado de hablar así de mal y total…” Vaya que me aguanto la risa cuando me dice, mía qué monito es esto o mira lo que hazo, o ¿mi pones una piluca, favoooooooooor?

El caso es que mi señora madre ha venido a pasar unos días a casa. Y claro, en su afán por corregir, me está corrigiendo a la niña de tal manera que Doña Tecla ayer soltó alto y claro: PE-LÍ-CU-LA con mi consiguiente sobresalto y disgusto a partes iguales. Antes era la abuela Mate, ahora es la abuela Mayte, que dice mi madre (que así se llama) que no le da la gana de que la niña la llame como una hierba que se toman los argentinos.

Estábamos ayer sentados en el sofá y me dice mi amada madre: Me la dejas un mes y te la devuelvo hablando bien. Claro, inmediatamente he pensado que sí, que es mejor que se vaya el lunes en lugar de quedarse una semana más no vaya a ser el demonio.

Por si acaso, y para que siga respirando yo tranquila, esta mañana Doña Tecla me ha visto en el ordenador y me ha soltado.

-¿Estás babajando?

-Sí, cariño

-Claro, poque eres perolista.

Pues eso, que no la hemos perdido para siempre. La lengua de trapo, digo. Y que no, que se pongan ustedes como se pongan no la voy a corregir. Que ya lo hará sola. Ya me pueden ir ustedes dejando sus comentarios de las graves consecuencias para su habla que le pueden traer en el futuro.

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6 thoughts on “La típica redicha

  1. Mi hija mayor tenía una lengua de trapo monísima, pero al final le tuve que poner una logopeda porque ceceaba a los siete años. Un saludo.

  2. Mi hija mayor tenía una lengua de trapo monísima, pero al final le tuve que poner una logopeda porque ceceaba a los siete años. Un saludo.

  3. Jajajaja que tierno el articulo.

    La verdad te garantizo que tus problemas con el lenguaje de tus hijas ya me gustaria tenerlos yo, sin quitarles la importancia que tienen,

    Me explico, yo soy español, hablo español, adoro mi idoma bien hablado y hasta tengo bastantes dejes de Cela y Borges.

    Mi mujer, es ucraniana, pero de lengua materna rusa y al igual que a mí, le encanta su idioma.

    Vivimos en USA, en Arkansas, donde se habla el arkansiano, que es una especie de ingles-americano, Algo así como el andaluz aplicado al castellano. Cuando lo escuchas coges tu B2 en ingles y lo tiras a la basura porque no te sirve para nada aqui.

    Tenemos, un hijo, una preciosidad que ha sacado lo mejor de las rusas y los españoles, Es grandote, esperamos que mida alrededor de los 2.4 metros le encanta la fiesta y la musica y tiene un sentido del humor endiablado, eso lo ha pillado de mí. Ahora en marzo me cumple 2 añitos. Además es la razón para seguir tu blog.

    El susodicho, va a la guarderia desde los 6 meses donde se habla arkansiano y donde además tiene una muestra de la diversidad del planeta, tiene amigitos que hablan japones, hindú y un par de idiomas más.

    El entiende a todo el mundo, Me entiende lo que le digo, de hecho como cualquier otro de mis hijos, aunque yo procuro hablarle despacio y dandole tiempo para comprender. La madre habla con el un ruso sin piedad, es decir rapido y obligandole a que la siga, en la guarde no les preocupa el asunto y hablan con el normalmente A todo esto añade que sus amigitos a veces le hablan en sus idiomas maternos.

    El entiende a todos, pero no suelta una palabra, se ha hecho un mago del dedo indice, cuando quiere algo te pilla, te lleva a donde quiere y te señala lo que quiere. A veces, suelta alguna palabra, en español ó ruso, que nos sorprende por la claridad con la que la dice, y en la guarde pues se entiende, pero no rompe a hablar.

    Ese es mi problemilla con el lenguaje de mi hijo, y la verdad me encantaría verlo equivocarse y que tuviese una lengua de trapo aunque no supiese en que lenguaje lo tendría que corregir.

    Un saludo from Ar.

  4. Jajajaja que tierno el articulo.La verdad te garantizo que tus problemas con el lenguaje de tus hijas ya me gustaria tenerlos yo, sin quitarles la importancia que tienen,Me explico, yo soy español, hablo español, adoro mi idoma bien hablado y hasta tengo bastantes dejes de Cela y Borges.Mi mujer, es ucraniana, pero de lengua materna rusa y al igual que a mí, le encanta su idioma.Vivimos en USA, en Arkansas, donde se habla el arkansiano, que es una especie de ingles-americano, Algo así como el andaluz aplicado al castellano. Cuando lo escuchas coges tu B2 en ingles y lo tiras a la basura porque no te sirve para nada aqui.Tenemos, un hijo, una preciosidad que ha sacado lo mejor de las rusas y los españoles, Es grandote, esperamos que mida alrededor de los 2.4 metros le encanta la fiesta y la musica y tiene un sentido del humor endiablado, eso lo ha pillado de mí. Ahora en marzo me cumple 2 añitos. Además es la razón para seguir tu blog.El susodicho, va a la guarderia desde los 6 meses donde se habla arkansiano y donde además tiene una muestra de la diversidad del planeta, tiene amigitos que hablan japones, hindú y un par de idiomas más.El entiende a todo el mundo, Me entiende lo que le digo, de hecho como cualquier otro de mis hijos, aunque yo procuro hablarle despacio y dandole tiempo para comprender. La madre habla con el un ruso sin piedad, es decir rapido y obligandole a que la siga, en la guarde no les preocupa el asunto y hablan con el normalmente A todo esto añade que sus amigitos a veces le hablan en sus idiomas maternos.El entiende a todos, pero no suelta una palabra, se ha hecho un mago del dedo indice, cuando quiere algo te pilla, te lleva a donde quiere y te señala lo que quiere. A veces, suelta alguna palabra, en español ó ruso, que nos sorprende por la claridad con la que la dice, y en la guarde pues se entiende, pero no rompe a hablar.Ese es mi problemilla con el lenguaje de mi hijo, y la verdad me encantaría verlo equivocarse y que tuviese una lengua de trapo aunque no supiese en que lenguaje lo tendría que corregir.Un saludo from Ar.

  5. Yo sigo encantada con que mi hija me diga que quiere ‘toleota’ por tostada y que ‘lo ha lotado ‘ por ‘lo he roto’ y ‘ayama, hay abierta’ por ‘ayudame a abrir la puerta’. ya habrá tiempo… seguro 🙂

  6. Yo sigo encantada con que mi hija me diga que quiere ‘toleota’ por tostada y que ‘lo ha lotado ‘ por ‘lo he roto’ y ‘ayama, hay abierta’ por ‘ayudame a abrir la puerta’. ya habrá tiempo… seguro 🙂

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