¿De verdad quieren (o pueden) las madres dejar de trabajar?

ejecTengo sentimientos encontrados. Me gustaría ser la típica experta que habla con una ristra de datos detrás que me avalen. Pero no es así mi situación. Sólo lo haré desde el sentido común que tengo que, para unos es mucho y para otros es más bien escaso. Nunca se sabe.  En este mismo diario se publicaba ayer una noticia cuyo titular rezaba: Ejecutivas, las nuevas madres a tiempo completo. En dicha publicación se habla de mujeres reales que dejaron sus increíbles trabajos para dedicarse a la maternidad. Esa es la noticia. Y ahora vamos con lo que nos parece.

He dejado varias veces por escrito que creo firmemente que la maternidad (no a todas, no me gusta generalizar) revoluciona a la mujer por dentro. Pone su mundo patas arriba, esto es, sus prioridades cambian y esto debe de ser así, imagino, como consecuencia de la sabia naturaleza que hace que, para garantizar la supervivencia de la especie, las mujeres madres cuiden a sus hijos con absoluta prioridad. Bien. Salvada la primera premisa biológica llega la social porque, por mucho que nos parezcamos a los monos, los seres humanos tenemos vida con otros seres humanos. Y un detalle nada prosaico, los plátanos (o las lentejas) no los cogemos de los árboles, tenemos que pagarlos. Por lo tanto hemos de trabajar. O ser ricos por familia.

Cuando pienso en la increíble labor de las feministas y todo lo bueno que hicieron por nosotras, me siento orgullosa pero (siempre hay un pero), lo dije en una ocasión y lo repito ahora, una parte del discurso se ha quedado incompleto. ¿Qué carajo hacemos con el difícil binomio trabajar y tener hijos? O, mucho más difícil todavía, ¿qué hacemos con ese binomio en un país como España donde los horarios son tan imposibles de cuadrar con niños en etapa escolar? 

No me cansaré de repetirlo. No me cansaré de pedirlo pero el tema hoy no es el horario. El tema hoy es otro. A mí me parece muy bien que una mujer deje de lado su trabajo una temporada o toda la vida si así lo desea cuando es madre. Yo abogo por bajas maternales de al menos un año aunque yo jamás dejaría de trabajar (no lo he hecho) al tener descendencia.

Pero vayamos por partes.

calculadoraEn primer lugar, ¿quién se puede permitir el lujo de no trabajar? Hay muchos modelos de familias. No es lo mismo vivir en un pueblo de Almería con 1200 euros al mes que hacerlo en Madrid. En el pueblo te alquilas una casa por 300 euros, los niños van andando al colegio, tú al trabajo. En Madrid la renta sube al menos a 800 euros por lo tanto se hace necesario aportar otro ingreso, por pequeño que sea. A todo esto hay que añadir los desplazamientos, alguien que cuide a tus hijos mientras no trabajas (eso cuesta dinero) Es decir, no todas la familias pueden permitirse el lujo de que uno de sus miembros deje el trabajo porque, sencillamente, dejarían de comer. Por lo tanto el caso de altas directivas de la coca cola o de otras grandes multinacionales cuyos maridos, puede ser, tienen los mismos ingresos o incluso los doblan, se pueden permitir ese lujo, es algo poco usual. No me sirve como ejemplo masivo. Sí, es verdad, sé que se puede bajar el ritmo de vida, gastar menos pero es que si una familia ingresa 1600 al mes, a razón de 800 por cada miembro de la pareja y vive en un piso por el que paga 600 euros, por mucho que se ajusten el cinturón a mí no me salen las cuentas.

Entonces estos mensajes de mujeres ideales posando con los caballos felices de la vida porque se han realizado siendo madres me parecen igual de irreales que las modelos que posan en Hola con cinturas imposibles después de haber parido cuatro vástagos que desayunan todos vestidos de un blanco inmaculado. Serán reales, no digo que no, pero son muy pocos en el mundo. Para poder hacer todas estas cosas hace falta tener un colchón monetario detrás. Porque, ¿qué pasa si el padre se queda sin empleo? O, ¿qué pasa si la idílica familia se rompe y se separan? ¿Qué hace esa madre sin ingresos y con una exigua pensión? ¿Y si el padre se escaquea de las responsabilidades y no paga la pensión? los juzgados atienden a diario estos casos. No es ciencia ficción. Las cosas sobre el papel aguantan todo pero la realidad, para la gente no rica, es bien diferente. ¿Creen ustedes que les miento?

 

mariscadoraEn segundo lugar. Me repito por si queda alguna duda: Abogo por bajas maternales (voluntarias) de, al menos un año. Pero ojo, el tema de la realización laboral no siempre es igual. No es lo mismo trabajar en algo para lo que te has preparado y te gusta, es tu vocación, que trabajar en un sitio que no te gusta nada, por el que te pagan una miseria (una miseria que necesitas para dar de comer a tus hijos), en el que empleas dos horas de traslado en un transporte público lleno de gente y que, cuando llegas a tu casa reventada, además tienes que poner una lavadora, hacer la cena, bañar a los niños…bla, bla, bla. Háblale tú a esta mujer de la realización en el trabajo y espera una sonora carcajada. Normal que prefiera quedarse en casa. En esas circunstancias yo también preferiría hacerlo. Hay trabajos y trabajos. Cuando las feministas cultas enarbolaron sus discursos lo hicieron, muy probablemente, desde cómodos despachos con una eficaz secretaria y con unos hijos bien atendidos. Sin agobios, sin preocupaciones. La teoría es muy bonita, cosa bien distinta es la vida real.

Concluyendo: Hay muchos tipos de mujeres madres. Las que quieren trabajar porque su trabajo les apasiona, las que no quieren trabajar porque prefieren dedicarse a sus hijos. Las que pueden hacer esto último y las que no les queda más remedio que ir a su odiado trabajo. Ninguna es mejor que la otra. La vida te da opciones y tú escoges las que mejor se adapten a tus posibilidades. No hay más. Muchas mujeres trabajando desearían estar en sus casas y muchas mujeres en sus casas desearían ir a trabajar a sus oficinas.

No me quiero poner pesada pero, por favor, visualicen estas dos trabajadoras.

mujer ejecutiva-Directora de marketing de una multinacional. Noventa mil euros de sueldo más incentivos. Horario: de 9 a 7 (más o menos) Con comidas de trabajo (que no paga ella, sino la empresa) entre semana donde conoce gente apasionante e incrementa sus conocimientos y agenda. Tarda 20 minutos en llegar a su oficina donde tiene una plaza de parking. Los niños los recoge la chica que tiene en casa todo el día por lo que están en casa (sin sus padres, pero en casa) a las 5. A veces, incluso, hasta van las abuelas. Y, la madre, algunos días puede llegar a las 6 porque sigue contestando temas laborales (si surgen) vía smartphone. Su horario es flexible, puede irse un día o varios a casa antes. Puede llamar a casa siempre que lo desee. Si el niño enfermo puede no acudir al trabajo y atender sus obligaciones desde casa y, en caso de tener que irse unas horas el niño se queda al cuidado de la persona encargada de hacerlo a diario.

mujer cajera-Dependienta en un supermercado. Diechiochomil euros anuales. Horario de 9 a 2 y de 4 a 8. A la hora de comer, puesto que no se puede permitir pagar un restaurante a diario, ni siquiera de menú, come en un tupper (que ella misma se tiene que preparar cada noche al llegar a su casa cansada). Tarda una hora y media en llegar a su puesto de trabajo en trasbordos varios de metro y autobús (ir en su coche es mucho más caro y, además, no tiene donde aparcar) Los niños están, en el mejor de los casos, atendidos por las abuelas o por el padre que consigue salir antes de su trabajo. Ella, cuando llega a casa, reventadita de todo el día, además, cenas, baños y preparar la comida de todos para el día siguiente. Esto, en un caso idílico, ayudada al 50% por su pareja. En casos menos idílicos cargando a sus espaldas con casi todo. No puede ausentarse de su puesto de trabajo, no puede hacer llamadas para comprobar cómo va todo. Si el niño se pone enfermo su puesto de trabajo corre peligro si no cuenta con una de las abuelas o alguna vecina o amiga para que se quede con el niño.

Estos dos casos citados son absolutamente verídicos. Díganme, de verdad. ¿Creen que a la segunda mujer la puede usted convencer de que el trabajo la está realizando profesionalmente? ¿O cree que a la primera le puede decir que quedarse en su casa es lo que mejor puede hacer en la vida? Con esto lo único que quiero decir es que cuando enarbolamos discursos nos olvidamos que hay gente que no vive como nosotros. Que hay vidas más difíciles en las que la palabra conciliación suena, directamente, a cachondeo. Otras vidas en las que los miserables 800 euros que aporta uno de los miembros de la pareja salvan el pequeño detalle de que puedan comer al menos una vez a la semana carne y pescado porque el otro salario se lo come la hipoteca y gracias. No todo el mundo disfruta de las mismas comodidades. No todas las maternidades son idénticas. Hay muchos matices. No se queden ustedes sólo con los ejemplos de trabajo sino con las circunstancias de cada una de las mujeres; una que tiene muchas más ayudas, otra que vive con una enorme sobrecarga.

Lo que sí sería deseable es que tuviéramos horarios más razonables. Y que nos los creyéramos. Eso sí solucionaría muchas cosas. Muchísimas. Y ahí estamos, en el camino.

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12 thoughts on “¿De verdad quieren (o pueden) las madres dejar de trabajar?

  1. Toda la razón, yo tenía mi trabajo de toda la vida, en el que nunca falle ni un solo dia y en el que cuando me quede embarazada, pedí una excelencia de 1 año, incluido la baja maternal y vacaciones.
    Me despidieron, si ya se que no se puede! Pero que sentido tiene trabajr en un lugar donde no te quieren o te castigan por ser “madre” por suerte,mi marido se gana bien la vida, aunque trabaja muchas horas.
    Pero el dolor que sientes es inmenso, ya han pasado 10 años, x lo recuerdo con amargura, por suerte la situación no era la de ahora y en tan solo 1/2 año encontré un trabajo que pude compaginar con la vida de mi hijo.
    Luego me quede emabarazada del 2º y tome la decisión, que prefería dejar de sufrir y quedarme en casa, aunque hechas de menos el poder desconectar.
    Y es difícil tomar la decisión, pero no por otro lado me alegro de estar ahi en todo momento.
    Porque todavía me acuerdo cuando fui a buscar a mi hijo a la guardería y la profesora me comunico que ya caminaba!

  2. Toda la razón, yo tenía mi trabajo de toda la vida, en el que nunca falle ni un solo dia y en el que cuando me quede embarazada, pedí una excelencia de 1 año, incluido la baja maternal y vacaciones. Me despidieron, si ya se que no se puede! Pero que sentido tiene trabajr en un lugar donde no te quieren o te castigan por ser “madre” por suerte,mi marido se gana bien la vida, aunque trabaja muchas horas.Pero el dolor que sientes es inmenso, ya han pasado 10 años, x lo recuerdo con amargura, por suerte la situación no era la de ahora y en tan solo 1/2 año encontré un trabajo que pude compaginar con la vida de mi hijo.Luego me quede emabarazada del 2º y tome la decisión, que prefería dejar de sufrir y quedarme en casa, aunque hechas de menos el poder desconectar.Y es difícil tomar la decisión, pero no por otro lado me alegro de estar ahi en todo momento.Porque todavía me acuerdo cuando fui a buscar a mi hijo a la guardería y la profesora me comunico que ya caminaba!

  3. Hay matices en todo. Por ejemplo, las mujeres que tienen que trabajar para poder permitirse trabajar, porque la mayoría del sueldo se les va en el segundo coche, las comidas fuera, la ropa de vestir para el trabajo, la asistenta y la cuidadora. Un saludo.

    1. En cuyo caso también es muy respetable. ¿No te parece?

    2. Respetable pero absurdo.

    3. Pues mira, no, no es absurdo porque a lo mejor no lo sabes pero muchas mujeres encuentran que quedarse en casa a cuidar de los hijos y a limpiar de la casa no es lo más apetecible. Entre otras porque los hijos crecen, van al colegio y la mujer (que no ha dejado de serlo por ser madre) no quiere renunciar a su profesión. Además existe siempre la esperanza de mejorar y ganar más dinero. Yo he tenido etapas en las que he ganado menos dinero de lo que me costaba la chica y no por eso he dejado de trabajar. Es un largo camino que, si perseveras, da sus frutos. Una mujer que deja de trabajar y no desea hacerlo puede después proyectar sus frustraciones en sus hijos a los que puede llegar a culpar, de manera inconsciente, esa frustración. Por lo tanto, no, no lo veo en absoluto absurdo. No estoy en nada de acuerdo contigo.

  4. Un par de apuntes.

    Como siempre, en España las cosas se hacen, de prisa, mal y corriendo en el ultimo minuto.

    Hasta hace unos pocos años, unos 10, la mujer se podía integrar a la vida laboral de forma progresiva y bastante adecuada a sus intereses personales. Esto no quiere decir que el mundo laboral no maltratase a la mujer madre, de facto a mi compañera la despidieron cuando tuvimos a nuestra hija, que hoy ya tiene casi 18 años, porque era su segundo hijo, Existia una política que prescindia de las mujeres cuando eran madres. De todas formas no nos importó mucho, la mujer, por aquel entonces tenía también otros roles más importantes que cumplir que una vida laboral.

    Hoy es diferente hoy la mujer es practicamente forzada a trabajar y ha perdido, con la aplicación de las politicas de igualdad de género, los roles sociales que antes tenia.

    La razón basíca que impulsa este cambio no es otra que aumentar el PIB de la UE. Recuerdo al comité de sabios de la UE, entre los que estaba Felipe Gonzalez pintando un futuro prometedor con este cambio. ¿Te acuerdas de aquella frase que decia que el futuro de Europa era una señora mayor en silla de rueda tirada por una mahometana ó una subsahariana? Lumbreras donde los haya.

    De paso, se endurecia el mercado de trabajo para los hombres puesto que al acceder la mujer aumentaría la competencia, cosa que era verdad, pero solo en los segmentos laborales no cualificados. Aún así la bajada de salarios fué bastante dura, y si hacemos cuenta hoy un matrimonio gana de promedio 1,5 veces el sueldo que antes ganaba un hombre. (Aplica aquí los correspondientes ajustes por inflación etc etc y verás que te salen las cuentas).

    Pero, la realidad acaba por imponerse siempre, lo que tenemos hoy es bastante bien distinto. Mujeres agobiadas por sus trabajos, con unos horarios imposibles, unos sueldos miserables y un futuro profesional inesxistente, en general, que tambien hay excepciones, y muchas, a lo que digo.

    Desde los horarios escolares hechos a la medida de los privilegios de los profesores y no de la sociedad a la que sirven, hasta los convenios colectivos hechos a la medida de una sociedad machista que permite contratar a las mujeres como trabajadores de segunda clase diseñados por unos sindicatos dignos herederos del sindicato vertical franquista, pasando por un sistema de pensiones que penaliza y discrimina a la mujer dejandola en la vejez con una paga de miseria al más puro estilo de las sociedades tercermundistas.

    Hay que diseñar una sociedad donde la mujer pueda ser madre , de 1, 2, 3 ó 5 hijos, y a la vez pueda trabajar, ajustando el trabajo a sus necesidades como madre y mujer. Donde pueda tener una independencia económica y vivir de forma digna por si misma, sin necesidad de tener dependencias obligatorias.

    Hoy a la mujer que tiene más de dos hijos la tratan como a una basura intelectual los mismos que en un futuro proximo van a besar por donde pisa.

    Y ya por ultimo, ó lo hacemos ahora ó lo vamos a tener que hacer a toda prisa, tarde y mal otra vez, mira la pirámide de población, cualquier estadista que se pare a mirarla se hecha a temblar y hay que darle la vuelta como sea sinó desapareceremos como sociedad.

    Un saludo from AR.

  5. Hay matices en todo. Por ejemplo, las mujeres que tienen que trabajar para poder permitirse trabajar, porque la mayoría del sueldo se les va en el segundo coche, las comidas fuera, la ropa de vestir para el trabajo, la asistenta y la cuidadora. Un saludo.

    1. En cuyo caso también es muy respetable. ¿No te parece?

    2. Respetable pero absurdo.

    3. Pues mira, no, no es absurdo porque a lo mejor no lo sabes pero muchas mujeres encuentran que quedarse en casa a cuidar de los hijos y a limpiar de la casa no es lo más apetecible. Entre otras porque los hijos crecen, van al colegio y la mujer (que no ha dejado de serlo por ser madre) no quiere renunciar a su profesión. Además existe siempre la esperanza de mejorar y ganar más dinero. Yo he tenido etapas en las que he ganado menos dinero de lo que me costaba la chica y no por eso he dejado de trabajar. Es un largo camino que, si perseveras, da sus frutos. Una mujer que deja de trabajar y no desea hacerlo puede después proyectar sus frustraciones en sus hijos a los que puede llegar a culpar, de manera inconsciente, esa frustración. Por lo tanto, no, no lo veo en absoluto absurdo. No estoy en nada de acuerdo contigo.

  6. Un par de apuntes.Como siempre, en España las cosas se hacen, de prisa, mal y corriendo en el ultimo minuto.Hasta hace unos pocos años, unos 10, la mujer se podía integrar a la vida laboral de forma progresiva y bastante adecuada a sus intereses personales. Esto no quiere decir que el mundo laboral no maltratase a la mujer madre, de facto a mi compañera la despidieron cuando tuvimos a nuestra hija, que hoy ya tiene casi 18 años, porque era su segundo hijo, Existia una política que prescindia de las mujeres cuando eran madres. De todas formas no nos importó mucho, la mujer, por aquel entonces tenía también otros roles más importantes que cumplir que una vida laboral.Hoy es diferente hoy la mujer es practicamente forzada a trabajar y ha perdido, con la aplicación de las politicas de igualdad de género, los roles sociales que antes tenia.La razón basíca que impulsa este cambio no es otra que aumentar el PIB de la UE. Recuerdo al comité de sabios de la UE, entre los que estaba Felipe Gonzalez pintando un futuro prometedor con este cambio. ¿Te acuerdas de aquella frase que decia que el futuro de Europa era una señora mayor en silla de rueda tirada por una mahometana ó una subsahariana? Lumbreras donde los haya.De paso, se endurecia el mercado de trabajo para los hombres puesto que al acceder la mujer aumentaría la competencia, cosa que era verdad, pero solo en los segmentos laborales no cualificados. Aún así la bajada de salarios fué bastante dura, y si hacemos cuenta hoy un matrimonio gana de promedio 1,5 veces el sueldo que antes ganaba un hombre. (Aplica aquí los correspondientes ajustes por inflación etc etc y verás que te salen las cuentas).Pero, la realidad acaba por imponerse siempre, lo que tenemos hoy es bastante bien distinto. Mujeres agobiadas por sus trabajos, con unos horarios imposibles, unos sueldos miserables y un futuro profesional inesxistente, en general, que tambien hay excepciones, y muchas, a lo que digo.Desde los horarios escolares hechos a la medida de los privilegios de los profesores y no de la sociedad a la que sirven, hasta los convenios colectivos hechos a la medida de una sociedad machista que permite contratar a las mujeres como trabajadores de segunda clase diseñados por unos sindicatos dignos herederos del sindicato vertical franquista, pasando por un sistema de pensiones que penaliza y discrimina a la mujer dejandola en la vejez con una paga de miseria al más puro estilo de las sociedades tercermundistas.Hay que diseñar una sociedad donde la mujer pueda ser madre , de 1, 2, 3 ó 5 hijos, y a la vez pueda trabajar, ajustando el trabajo a sus necesidades como madre y mujer. Donde pueda tener una independencia económica y vivir de forma digna por si misma, sin necesidad de tener dependencias obligatorias.Hoy a la mujer que tiene más de dos hijos la tratan como a una basura intelectual los mismos que en un futuro proximo van a besar por donde pisa.Y ya por ultimo, ó lo hacemos ahora ó lo vamos a tener que hacer a toda prisa, tarde y mal otra vez, mira la pirámide de población, cualquier estadista que se pare a mirarla se hecha a temblar y hay que darle la vuelta como sea sinó desapareceremos como sociedad.Un saludo from AR.

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