Me gusta cuando callas…porque así no te oigo

No se crean que les voy a hablar de Pablo Neruda, ya me gustaría. Lo que les quiero contar es mucho más mundano. Será que he entrado en mi etapa zen, será que me hago a menudo la criosauna y mi vida es más apacible o, simplemente será que me hago vieja y me van resbalando más y más cosas. El caso es que, desde hace un buen tiempo, los gritos a doña Tecla han desaparecido (sí, sí, me pueden ustedes fustigar y llamar mala madre pero yo soy gritona, o lo era, al menos)

He aplicado con ella las artes de mujer conquistadora y me está funcionando porque la muy manipuladora sabe cómo hacer para que me deshaga y babee. Y desde luego sabe que si le grito su escenificación del drama que la posee supera a todos los capítulos de Cristal y la Dama de Rosa juntos. Así que servidora, que es mucho mayor, ha cortado por la sano y cogido la calle del medio dejando de lado los gritos. Y, por si fuera poco, también me he vuelto sorda ante los suyos. Y quién dice gritos dice también rabietas tirándose al suelo. Empieza la puñetera, que es muy lista (¿a quién habrá salido?) a darse cuenta que convertirse en la dama de las Camelias con su señora madre no le sale nada rentable. Y las rabietas (bien lo sabe ella) han dejado de ser efectivas. Así que ha optado por conquistarme donde sabe que más me puede: si me enfado con ella viene la zalamera, me coge la cara con las dos manos y me dice: “¡Qué monas!, no fades que eres una monada”. ¡Será puñetera la tía! ¡No va y me dice lo mismo que le digo yo!: ¡Cariño, no llores con lo guapa y mona que tú eres!

Sea como sea gritamos menos. Eso sí, ahora cada vez que, cada mañana, me toca bregar con el tema: cepíllate los dientes, entonces ha decidido que, en lugar de salir corriendo a esconderse debajo de una mesa (como hacen los perros cuando los llamas) la tía, lánguida dice: “Vaaaaaaaaaale mamáaaaaaaaaaaaa, ya vooooooooooooooooooy” Snif, snif, ¿será que se está haciendo mayor?

Digo yo que será bueno que consigamos esta paz. ¿Quién sabe? Lo mismo con el tiempo consigo parecer una de esas señoras finas y tan llenas de paz de interior. Aunque mira que lo dudo…

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2 thoughts on “Me gusta cuando callas…porque así no te oigo

  1. La mia usa el VAAAALEEEE BUEEEENOOOOO que traducido debe ser algo así como ‘qué pesada eres mamá, por no escucharte te obedezco…’

  2. La mia usa el VAAAALEEEE BUEEEENOOOOO que traducido debe ser algo así como ‘qué pesada eres mamá, por no escucharte te obedezco…’

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