Hablar a los hijos de la muerte

No soy persona a la que le guste ponerse melodramática pero hay temas que son ineludibles. Reconozco que una de las cosas que me intrigan es saber cómo responder a mis hijas el día que me pregunten qué significa la muerte y qué pasa cuando te mueres. Y es que siendo como soy creyente, tengo fe en el más allá pero no certeza. Sé que la idea de la muerte es todavía muy pronto para que doña Tecla ande haciendo averiguaciones (2 años y medio) pero es ayer, mientras cenaba, le puse El Rey León. La ha visto mil veces pero  fue anoche la primera que no me pidió que le pasara rápido la escena en la que muere Mufasa. No sé qué extraño sexto sentido le dijo la primera vez que la vio que aquello no le gustaba y siempre ha preferido evitarlo. El caso es que ayer no lo pidió y a mí, la verdad, se me pasó. Yo seguí haciendo cosas en la cocina cuando de repente me fijé en ella y la vi hecha un mar de lágrimas, de esas serenas y profundas, sin ruidos. Sentí un pinchazo en el estómago porque me di cuenta de que estaba comprendiendo, muy vagamente, una idea de muerte.

Es difícil explicar a un hijo qué es la muerte y por qué se produce cuando uno mismo rehúye hablar del tema porque nos da miedo lo que no conocemos. Me quedé mirándola y enseguida se dio cuenta y lo rechazó con un enérgico: “mamá, tita, no miras” Que la niña tiene su carácter. Respeté que le diera vergüenza tener sentimiento y no le hice ningún comentario. Pero estuvo suspirando un buen rato.

Tengo tiempo hasta que llegue el día pero me temo que cuando llegue tendré idéntico problema que otros padres, sean creyentes o no. Bueno, rectifico. Creo, en mi humilde opinión, que es más sencillo explicar que te vas al cielo que decir que todo se acaba. O que no sabes qué pasa. Aún así es duro. Y tiene que serlo porque a mi edad la idea de la muerte me ronda a menudo y confieso que la temo. Más temo morirme pronto y dejar a mis hijas sin madre que a otra cosa pero ese es otro tema. El caso es que ahora que el problema ha asomado, de puntillas, sobre la mesa, voy a empezar a pensar cómo enfocaré en el futuro la pregunta que todo niño hace tarde o temprano. Porque qué difícil es explicarle a los hijos que somos finitos, quizá la única verdad que aceptamos todos los seres humanos como universal. Que todos nos vamos a morir, dejar este mundo. Tengo la intuición de que contándoles las cosa más adornadas sufren menos pero sufren. Pero es ley de vida, ¿no creen?

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4 thoughts on “Hablar a los hijos de la muerte

  1. Un tema espinoso. El año pasado por estas fechas se murió mi abuelo, y aunque Paula estaba muy acostumbrada a verlo, era muy pequeña y no hubo que explicarle nada, pero como tu dices, es algo que pienso mucho, porque es algo que en algún momento ocurrirá y habrá que explicar. Y me gustaría que lo viese como algo natural, sin dramas ( como gente que conozco que les reconforta pensar que se han ido al cielo y aparentemente parece que no sufren tanto). Yo soy creyente, pero como creo que la mayor parte de la gente, lo paso muy mal, así que a esperar que sean las menos veces posibles las que tengamos que pasar por eso. Muchos besos Doña Tecla, que hoy hace 2 años y medio y enhorabuena por tu blog de nuevo. Graciela

    1. AY Graciela, tiene gracia que seas tú la que me recuerdes que hoy hace mi hija dos años y medio! es verdad! nació el 26 de septiembre de 2010, justo un día después que la tuya, ¿a qué sí? Un beso fuerte

  2. Es muy difícil tratar de explicar este tema, y como has dicho, creo que es más fácil para una persona creyente, yo no lo soy. Aún así yo no quise adornar este asunto, simplemente no sé adornarlo ni he querido meter a mis hijos pajaritos en la cabeza, así que simplemente expliqué lo que yo creo al igual que lo que creen los creyentes, y que ellos se queden con lo que menos les cueste asimilar. ¿puedo ser algo bruta? podría serlo pero yo lo creí mejor así. El peque durante un tiempo se quedó con esa idea del cielo, hoy con ocho años siento que le está pasando lo mismo que a mí, que necesita una lógica y unas respuestas que la creencia no pueden darle, y se está quedando más con la idea de que simplemente te vas y ya está

  3. Hola Gema: esto que planteas me lo he preguntado yo muchas veces y aún no encuentro respuesta. Mi madre falleció hace ahora 20 años (aunque a mi me parece imposible, me parece que fue ayer). En mi casa hay fotos y yo le hablo a Carmen a veces de ella. Creo que no lo entiende mucho. Imagino qué no comprende que tiene otra abuela además de la que ella conoce, que no esta aquí pero es su abuela. Aún menos que yo tengo una mamá a la que no pude ver.eso si me lo ha preguntado alguna vez ¿dónde esta tu mamá? Difícil respuesta y complicada cuestión que me planteo muchas veces…

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